Shirley Chisholm – “Ni comprada ni mandada”

Shirley Chisholm.

Era 25 de enero de 1972. La canción «American Pie» de Don McLean llevaba dos semanas en el número uno del Billboard Hot 100. Había desplazado a «Let’s Stay Together» de Al Green, que quedó en tercera posición. Estados Unidos estaba inmerso en la Guerra Fría; luchaba en Vietnam y comenzaba a convivir con los cambios en el ámbito de los derechos civiles de la década de 1960.

El entonces presidente, el republicano Richard M. Nixon, había desarrollado un enorme programa espacial que llevó el 16 de julio de 1969, en su primer año de mandato, a los hombres del Apolo 11 a la Luna. También se había comprometido durante su primera campaña presidencial a una retirada progresiva de las tropas de Vietnam y a no extender las acciones bélicas a ningún otro país. Sin embargo, a comienzos de 1969, se emprendieron bombardeos secretos en Laos y Camboya, y posteriormente se aumentaron las actividades bélicas en estos territorios.

En los primeros meses de 1970 el conflicto en Vietnam tenía cada vez menos respaldo en Estados Unidos, y el 24 de abril de 1971 hubo dos manifestaciones multitudinarias que evidenciaron el descontento. Una fue en Washington D. C., con 500.000 asistentes, y otra en San Francisco, con 125.000. Aquel día había un ajetreo excepcional, para ser martes, en la Iglesia Baptista de Cristo Concord de Brooklyn, en Nueva York…

Este es el comienzo del capítulo II del libro Soñar a destiempo (UOC, 2018). En esta obra se narran las apasionantes historias de candidatos afroamericanos, latinos y una mujer asiática en las primarias presidenciales de los partidos Demócrata y Republicano. Shirley Chisholm fue una pionera por varios motivos. Descubre su historia en Soñar a destiempo.