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Historias de carreras de caballos (también llamadas elecciones)

Andrew Yang, el candidato asiático en EEUU que quizás descubras en los debates de televisión demócratas

Andrew Yang en Iowa. Foto de Andrew Frawley.

En campañas políticas con pocos recursos, marcarse objetivos a corto plazo es una buena forma de operar con éxito. El candidato asiático-americano Andrew Yang, aspirante a las primarias presidenciales del partido Demócrata de 2020, lo sabe bien. Su objetivo de las últimas semanas no ha sido convertirse en presidente, ni siquiera ganar las primarias. Principalmente, se ha centrado en un paso previo fundamental: ser admitido en los primeros debates televisados que reunirán a los candidatos demócratas en junio y julio de 2019. Ayer, 11 de marzo de 2019, Yang aseguró haberse clasificado para este importante cometido. 

El Comité Nacional Demócrata (DNC, en sus siglas en inglés) publicó en febrero los requisitos que exigirá a los candidatos para poder participar en los debates televisados. Los aspirantes deberán obtener al menos 1% en tres encuestas de opinión o recibir donaciones de al menos 65.000 personas residentes en un mínimo de 20 estados.

Andrew Yang, original de Nueva York e hijo de migrantes taiwaneses, fundador de la compañía Venture for America (VFA) y, desde el 6 de noviembre de 2017, precandidato presidencial demócrata, afirma haberse clasificado para participar en los debates.

El candidato asiático se clasifica por donaciones

Las encuestas de opinión sobre precandidatos presidenciales de 2020, que se publican desde hace meses, otorgan los mejores resultados a Joe Biden, vicepresidente en el gobierno de Obama y quien todavía no ha anunciado una campaña; seguido por Bernie Sanders, candidato en 2016 y representante del sector progresista del partido.

El asiático Andrew Yang, cuya campaña ha conseguido poca repercusión mediática, ha pasado las últimos días celebrando mítines en Iowa (el estado que comienza las primarias y de donde se publican varias encuestas de opinión los meses previos) y recaudando fondos a través de campañas en Internet. Gracias a lo último, ayer declaró haber obtenido las donaciones de 65.000 personas, el requisito que exige el partido Demócrata para ser admitido en los primeros dos debates.

“Lo conseguimos. Gracias a todos los que nos ayudasteis a hacerlo posible”, publicó el aspirante asiático-americano con una ilustración suya en la que se le ve bailando y rodeado de dólares. “65.000 donantes” es el título que lleva el gif.

Huelgas de hambre y arrestos por los debates

Desde que comenzasen los debates televisados en Estados Unidos en 1960, los candidatos son conscientes de la importancia que tiene participar en ellos. Los votantes escuchan a los aspirantes, observan su imagen y comparan unos con otros. No participar en ellos significa pasar desapercibido aunque se esté en campaña, algo que no se pueden permitir.

Por este motivo, durante años, los candidatos luchan, a veces literalmente, por ser invitados a estos programas de televisión. Por ejemplo, Shirley Chisholm, la congresista negra que lanzó una campaña en primarias presidenciales de 1972, no fue inicialmente invitada aquel año. El abogado Tom Asher denunció en su nombre a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) y finalmente fue recibida en dos cadenas de televisión.

El candidato republicano Alan Keyes. en febrero de 1996, llevó su lucha aún más lejos y amenazó con emprender una huelga de hambre por haber sido excluido de un debate de Carolina del Sur. En otra ocasión, Keyes fue arrestado cuando intentaba acceder a un estudio de televisión en Georgia donde se celebraba otro programa con candidatos.

Las reglas del juego en 2020

Los fondos recaudados por Andrew Yang le capacitan para participar en los debates televisidados de 2019 pero con una condición: el partido Demócrata advierte que los aspirantes que cumplan uno de los dos requisitos solicitados (el 1% en las encuestas o las donaciones de 65.000 personas) podrían participar en los programas de televisión si aquellos que lo consiguen son un máximo de 20 personas.

Si esta cifra se supera (actualmente hay 16 candidatos en campaña y varios que se lo están pensando), deberán cumplir las dos condiciones. De momento, Andrew Yang solo cuenta con una de ellas, por lo que está oficialmente admitido, si no se incrementa el número de aspirantes cualificados.

¿Te interesan las elecciones presidenciales de Estados Unidos? ¿Quieres saber más sobre las vidas y campañas de Shirley Chisholm y Alan Keyes? No te pierdas Soñar a destiempo (UOC, 2018), un recorrido por 11 campañas de candidatos afroamericanos, latinos y una mujer asiática que quisieron ser presidentes, de 1972 a Barack Obama.

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